Teletrabajo ¿Estamos realmente listos?

Uno de los grandes retos a lo que las organizaciones y sus colaboradores nos hemos enfrentado por estos tiempos es el denominado Teletrabajo. Si bien debemos decir que esta acción no es nueva, de hecho lleva varios años siendo implementada, y estaba tomando cada vez más fuerza, jamás pensamos que llegaría el momento en que todos (o casi todos…) nos veríamos obligados a tener que hacerlo en masa.

Computadores que van de la oficina a la casa, escritorios completos trasladados, cables por las paredes, y una nueva rutina que llegó para quedarse en el hogar, se convirtieron de un momento a otro en el diario vivir.

Que nos íbamos a imaginar que nuestras salas, bibliotecas, cuartos de huésped y hasta el comedor se convertirían en nuestros nuevos puestos de trabajo. Y todo, en muchos casos, con la hermosa compañía de nuestros hijos, mascotas, esposos, padres o hermanos. Un panorama nada habitual para cumplir estrictamente con nuestra rutina laboral.

Pero el reto no fue solo para los colaboradores, las organizaciones también se vieron ante una gran responsabilidad. Cuidar la salud de sus empleados y continuar su labor misional sin mayores contratiempos administrativos y económicos. Seamos claros, no todos, o realmente muy pocos, estábamos preparados para esta contingencia. 

Pero ¿Sabías que tu compañía pudo estar lista desde hace mucho tiempo para aplicar el teletrabajo?  

Pues sí, resulta que en el mundo empresarial existen módulos o softwares que te permiten saber de antemano qué condiciones, infraestructura, espacios, facilidades, contextos familiares y necesidades a cubrir tienen tus colaboradores para poder llevar hasta sus casas sus oficinas o rutinas de trabajo.

Estos módulos, que son gestionados desde las áreas de recursos humanos, tienen estos datos debidamente documentados, y saben desde que ingresas a la organización como son tus condiciones para realizar esta labor. Una información indispensable para poder manejar esta situación con todos los pormenores cubiertos y fáciles de aplicar.

Es claro que no es fácil acostumbrase a nuevas rutinas, sobre todo cuando se ponen retos que apuntan al compromiso, al sentido de pertenencia y a la responsabilidad con las tareas y cargos que debemos tener, ya que es muy posible que con el teletrabajo se vean afectados por las diferentes circunstancias que rodean esta acción, como el sentimiento que podemos tener al sentirnos alejados de la realidad organizacional, o peor creernos aislados de las oficinas.

Es allí donde más acompañamiento, y por supuesto, seguimiento se debe hacer desde las organizaciones para generar la seguridad de que aún hacemos parte de la misma, y no perder el ritmo de trabajo que se tenía previo al manejo de la contingencia.

Si como compañía tienes una estrategia clara, y de antemano conoces las circunstancias que tus empleados tienen  para hacer este trabajo desde casa, y ya has suplido y ayudado con sus necesidades, no hubieras tenido mayores problemas para llevar a cabo esta labor.

Ten presente esto, hoy fue una pandemia que nadie esperaba; mañana puede ser otra calamidad, después puede ser el mismo avance tecnológico y los cambios en las rutinas laborales que te pueden llevar como organización a realizar estas acciones.

Prepárate y prepara a tus colaboradores para estar siempre listos para estos cambios imprevistos. Que la improvisación no sea quien rija los destinos de tu compañía.